Diario de cámara de "La Churona"

un documental sobre religiosidad y migración

A propósito del rodaje del documental La Churona, de Cristina Carrillo. 

Publicado en la revista Nuestros Rollos, Quito 2008.

En agosto de 2007 viajé a Loja con Cristina Carrillo para rodar imágenes de la procesión de la Virgen del Cisne, para el documental La Churona. Un año después, en 2008 volvimos. Aquí algunas impresiones del rodaje:


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

2007
Ha sido un tiempo de volver a comunicarme con la imagen documental, de no dejarse ganar por la liviandad de la cámara mini-dv. Quiero hacer todos los planos en el trípode pero al segundo día la placa del trípode se pierde, furia interna y frustración, hay que tener más concentración sobre el equipo y sobre la estabilidad del plano. Entre la multitud, el pulso debe hacerse presente. Hicimos algunas tomas en la peregrinación, caminamos junto a los devotos, hicimos un par de entrevistas en el parque y fue como un primer acercamiento al tema. Una imagen vuelve con fuerza del material de ese año: una mujer indígena que canta junto a una grabadora en el parque de Catamayo y que baila con un vagabundo; se forma una pareja inusual y la cámara va de un plano de ella a un plano de los dos, la composición no necesita nada más: un personaje a cada lado del cuadro y en el medio y al fondo, la gente que les ve. Otra imagen: un cura bautiza un carro en el santuario de El Cisne: la cámara le sigue y no muestra hasta el final el objetivo del agua bendita: el motor y el radiador. La última: damos vueltas alrededor del pueblo hasta encontrar un tiro de cámara que muestre la inmensidad de La Basílica rodeada de míseras casuchas de páramo: el poder de la iglesia, en voz alta, haciendo sentir su presencia.

2008
El Cisne - Sábado 16 
A las 19:00 estamos en El Cisne. Es el día anterior al inicio de la peregrinación. La virgen sale a las 7:00 rumbo a Loja y llegará el miércoles 20. Parece que hay menos gente que el año pasado o será simplemente que el lugar ya es conocido y me impresiona un poco menos. La iglesia sigue siendo imponente y las ventas de la imagen de la virgen confundida con collares y muñecos de Barney son cultura viva frente al estatismo de la mole de La Basílica. “El foto fija” no está hoy y hago fotos de la gente rezando. Los rostros son impactantes: pobreza y fe juntas, el caldo de cultivo de la iglesia latinoamericana. La luz de las velas en rostros de niños siempre será una imagen bella. A las 20:00 la Policía Nacional se forma, se organiza y empieza el operativo de control de la peregrinación. Con la cámara de video me acerco al capitán y le incomodo con la cercanía, pero no se molesta abiertamente, pienso en William Klein cuando dice que en el fondo a todo el mundo le gusta ser fotografiado, lo que siempre impide la creación de la imagen es la timidez del fotógrafo. Primera prueba con Arsenio Cadena, el sonidista, quien tiene más “juguetes” para el rodaje que yo. Sólo un par de sombras del boom no le quitan intensidad y seriedad al, a veces ridículo, momento marcial: fila enorme de policías dispuestos a cumplir el deber.

Carretera - Domingo 17 
A las 5:00 salimos de Catamayo al Cisne para rodar imágenes con Jonathan, un joven que va a migrar a España. La eficiencia policial no es tal y una congestión brutal nos corta el paso, no podemos llegar al Cisne y recibimos a la peregrinación como a las 10:00 en una hacienda donde se hace la primera parada. Pasamos la mañana entrevistando a caminantes con el gran angular en la cámara, ellos caminan y yo también camino pero de espaldas. La imagen se ve interesante, tiene dinámica y tensión, el personaje va en el centro y a los lados se ve el filo del camino, las ventas de comida y el monte. Nuestro joven migrante aparece y hacemos un intento de entrevista pero el testimonio es parco, muy joven, muy tímido, no sé. El registro no es interesante. Subimos con Cristina a una loma para hacer un plano general y el paisaje conmueve mientras las espinas molestan. Hacer foto documental y video o cine documental no es lo mismo aunque tienen su parecido. En la foto el tema es el instante, uno puede desaparecer. En el cine no, la presencia es casi imposible de ocultar y sólo la constante permanencia hace posible la desaparición. Una cámara de video es siempre un aparato que genera interés, no verla es casi imposible.

Catamayo – Lunes 18 
Secuencia interesante con tono azulado que se va calentando mientras avanza el día. La cámara está fija y la casa está “bacán”, al fondo del cuadro, un gallo entra y le da un toque no previsto, espero que no se convierta en una toma típica, folclórica, no sé. Los personajes tienen su carisma, nos hacen que les sigamos con la cámara cuando van a encontrarse con la Virgen que ahora está en otra hacienda, ya cerca de Catamayo, este debe ser el sitio más “aniñado” de la peregrinación: clase alta, altísima, abriendo las puertas a la gente. Hay, como siempre, muchos curas codeándose con el dinero. Pero la idolatría sobrepasa a la misa en sí y la gente necesita tocar la imagen, no les interesa el sermón. Nuestros personajes desaparecen en la multitud y tenemos que caminar detrás de un carro con unos parlantes estruendosos que transmiten los rezos del rosario sumados de reclamos al presidente. Llegamos a Catamayo y la Virgen llega con honores de la Policía: toque de silencio e Himno Nacional. Nos encontramos con Fer Restrepo, quien también le anda grabando a La Churona. Hacemos un plano que se nos quedó colgado el año pasado, junto a otro que vamos a repetir en El Cisne: una subjetiva desde el carro que descubre al santuario. Sale bien, el auto va a “10 por hora” y la cámara no tiembla. El chofer va a poner una vela y le convertimos en personaje del documental. Último plano del día, Don Jaime, el chofer, maneja en contraluz con la imagen expuesta al exterior del carro y él con un perfilado de luz en el rostro, se ve bien, nos cuenta su devoción, la luz se va y yo me quedo con la imagen de un rosario colgando del retrovisor con la carretera al fondo. Vamos rumbo a Loja.

Loja – Martes 19 
Vamos en busca de la abuela de Jonathan. Su madre se fue hace 7 años a España y él vive con ella, en una casita al final del camino en las afueras de la ciudad, dónde sólo se oyen ladridos y gallinas, no hay ciudad, sólo campo y pobreza. En vivo, vemos por qué la gente migra, aquí no hay futuro. Territorio idóneo para la foto lastimera del mundo marginal pero por ahí no es: La luz rebota en la tierra y dibuja con suavidad el rostro de los abuelos que nos reciben afuera de la casa en un banco de madera y en sus piernas álbumes de fotos de todos los que no están y de los que ya mismo se van, como Jonathan. El color del campo, la tierra y los rostros de gente mayor se unen y me acuerdo de las fotos de los años 30, de Walter Evans. Mi cuadro no se parece a esas imágenes pero siento que retrato un mundo similar, el tema es ético no estético. Terminamos la jornada con el planísimo general de la casita en medio de las montañas: un mundo de soledad, pobreza y belleza a la vez. La mañana se nos va, pensando en lo que hemos visto/vivido. En la tarde buscamos casas en las afueras de Loja que estén hechas con plata de la migración: arquitectura extrema en medio del campo, ventanas redondas, colores estridentes, dos pisos; mezcla actual del momento en que vivimos, un momento difícil de comprender: unos paisaje urbano/rurales que no resisten ningún análisis lógico. “El nuestro es el mundo del caos” decía Glauber Rocha, la lógica es para el norte. En la tarde vamos a la casa de la familia de Rubén Torres, pana cineasta de Loja, en donde todos están reunidos para hacer arreglos de flores para la llegada de la Virgen, nos reciben con cariño, pongo el angular en la cámara y compongo planos de varios personajes interactuando. Tomamos café pasado (por fin) y terminamos por hoy. Mañana llega La Churona a Loja.

Loja – Miércoles 20
Último día de rodaje en Loja. Rodamos un almuerzo donde un curita monopoliza la conversación y no deja hablar a nadie, puro improperio y ningún plano interesante. Cuando uno no tiene afinidad con el personaje es muy difícil hacer un plano que le haga justicia. Salimos corriendo a la entrada de la ciudad a ver la llegada de la virgen. Son las 16:00, llueve y hacemos el plano: Un río de gente y un paneo lento descriptivo que trata de contar la relación entre los devotos y la imagen. En la noche, a las 19:00 la Virgen llega a la Catedral. Fer Restrepo me da un espacio en la tarima frente a la Catedral y oyéndole al curita dar un sermón/discurso me dice: solo le falta decir “vote no”. Por suerte hay luces de colores y fuegos artificiales y hay alguna toma por hacer. Una imagen final: El jefe de la Policía entregándole la Virgen al Obispo y reportando el deber cumplido al haberla traído desde El Cisne a Loja. El poder policial y el poder eclesiástico se dan la mano y se congratulan. De fondo el parque lleno de gente que aplaude y que se queda pasmada viendo al cielo lleno de fuegos artificiales hipnotizantes.

Quito – Viernes 22
Vamos a una fábrica de santos e imágenes en una calle en la Villaflora. El sitio es impresionante. Aquí se hicieron las réplicas de La Churona original hace unos diez años, la que está en Madrid salió de aquí. Moldes, yeso, barro, fibra de vidrio y un sinnúmero de Divinos Niños y Vírgenes de todos los tamaños y actitudes. Para la cámara el espacio es un placer. El gran angular me permite componer con objetos en primer plano y con fondos diversos, hago un paneo descriptivo sobre las vírgenes, rostros humanos intensos que te miran. Una imagen de imágenes.

Quito – Lunes 25
Aeropuerto Mariscal Sucre. Rodamos una secuencia montada: actriz, puesta en escena, ensayo, control de extras. El tono es azul, el aeropuerto se deja ver frío, es el punto de partida de la migrante cargando la imagen de La Churona. Fin del rodaje, faltan tomas en Madrid pero esas no me tocan a mi.

Epílogo
Rodar La Churona fue un placer como todo hecho cinematográfico de autor lo es para mí. La cámara documental siempre es un proceso, un descubrir, un estar alerta. En este documental la cámara ha sido un instrumento de revelación de los pormenores de la fe, del papel macabro de la Iglesia en su relación con la pobreza, de la falta de horizonte para la gente que migra, de ver ese otro Ecuador; pero sobre todo, verse a uno como lector de la realidad, como ojo crítico, como documentalista en fin.



Armando Salazar-2008

Camera diary of "La Churona" (The Churona)

 

a documentary film on religiosity and migration

 

About the filming of the documentary film La Churona, by Cristina Carrillo.

 

 

In August 2007 I traveled to Loja with Cristina Carrillo to shoot images of the Virgen del Cisne procession, for the documentary film La Churona. A year later, in 2008 we returned. Here are some impressions of the shooting:

 

2007

It was a time to get back in touch with the documentary image, not to be won over by the lightness of the mini-dv camera. I want to do all the shots on the tripod but on the second day the tripod plate is lost, internal fury and frustration, you have to have more concentration on the equipment and on the stability of the shot. In the crowd, the pulse must be present. We took some shots on the pilgrimage, we walked with the devotees, we did a couple of interviews in the park and it was like a first approach to the subject. One image comes back strongly from that year's material: an indigenous woman singing next to a tape recorder in the park of Catamayo and dancing with a homeless man; an unusual couple is formed and the camera goes from a shot of her to a shot of the two of them, the composition needs nothing more: a character on each side of the frame and in the middle and in the background, the people who see them. Another image: a priest baptizes a car in the sanctuary of El Cisne: the camera follows him and does not show until the end the target of the holy water: the engine and the radiator. The last one: we go around the village until we find a camera shot that shows the immensity of the Basilica surrounded by miserable shacks of the moor: the power of the church, loudly, making its presence felt.

 

2008

El Cisne - Saturday 16

At 19:00 we are in El Cisne. It is the day before the start of the pilgrimage. The image of the virgin leaves at 7:00 a.m. on her way to Loja and will arrive on Wednesday the 20th. It seems that there are less people than last year or it is simply that the place is already known and impresses me a little less. The church is still imposing and the sales of the image of the virgin confused with necklaces and Barney dolls are living culture in front of the statism of the mass of the Basilica. The still photographer of the film is not here today and I take pictures of people praying. The faces are striking: poverty and faith together, the breeding ground of the Latin American church. Candlelight on children's faces will always be a beautiful image. At 20:00 the National Police is formed, organized and begin the control operation of the pilgrimage. With the video camera I approach the captain and make him uncomfortable with the proximity, but he does not get upset openly, I think of William Klein when he says that deep down everyone likes to be photographed, what always prevents the creation of the image is the shyness of the photographer. First test with Arsenio Cadena, the soundman, who has more "toys" for the shooting than I do. Only a couple of shadows of the boom do not detract from the intensity and seriousness of the ridiculous martial moment: a huge line of policemen ready to do their duty.

 

Road - Sunday 17

At 5:00 we leave Catamayo to El Cisne to shoot images with Jonathan, a young man who is going to migrate to Spain. The police efficiency is not such and a brutal congestion cuts us off, we can not reach El Cisne and we receive the pilgrimage at about 10:00 in a hacienda where the first stop is made. We spend the morning interviewing walkers with the wide angle lens on the camera, they walk and I also walk but with my back turned. The image looks interesting, it has dynamics and tension, the character is in the center and on the sides you can see the edge of the road, the food vendors and the bush. Our young migrant appears and we make an attempt at an interview but the testimony is sparse, very young, very shy, I don't know. The record is not interesting. We climb with Cristina to a hill to make a general shot and the landscape is moving while the thorns bother us. Documentary photography and video or documentary filmmaking are not the same thing, although they are similar. In photography the subject is the instant, one can disappear. In cinema, the presence of the camera is almost impossible to hide and only the constant permanence makes disappearance possible. A video camera is always a device that generates interest, not seeing it is almost impossible.

 

Catamayo - Monday 18

Interesting sequence with a bluish tone that warms up as the day progresses. The camera is fixed and the house is "cool", at the bottom of the frame, a rooster enters and gives it an unforeseen touch, I hope it doesn't become a typical shot, folkloric, I don't know. The characters have their charisma, they make us follow them with the camera when they go to meet the Virgin who is now in another hacienda, near Catamayo, this must be the most upper class space of the pilgrimage: high class, very high, opening the doors to the people. There are, as always, many priests rubbing shoulders with the money. But idolatry surpasses the mass itself and people need to touch the image, they are not interested in the sermon. Our characters disappear in the crowd and we have to walk behind a car with loud speakers that transmit prayers of the rosary along with complaints to the president. We arrive in Catamayo and the Virgin arrives with honors of the Police: touch of silence and National Anthem. We meet Fer Restrepo, a local filmmaker, who is also recording La Churona. We make a shot that was left hanging last year, together with another one that we will repeat in El Cisne: a subjective shot from the car that discovers the sanctuary. It comes out well, the car is going "10 per hour" and the camera doesn't shake. The driver is going to put a candle and we turn him into a character of the documentary. Last shot of the day, Don Jaime, the driver, drives in backlight with the image exposed to the outside of the car and with a light outline on his face he looks good, he tells us about his devotion, the light goes away and I am left with the image of a rosary hanging from the rearview mirror with the road in the background. We are on our way to Loja.

 

Loja - Tuesday 19

We go in search of Jonathan's grandmother. His mother left 7 years ago to Spain and he lives with her, in a little house at the end of the road on the outskirts of the city, where you can only hear barking dogs and chickens, there is no city, only countryside and poverty. Lively, we see why people migrate, there is no future here. The light bounces off the earth and softly draws the faces of the grandparents who welcome us outside the house on a wooden bench and on their legs they have photo albums of the ones who are not here and those who are leaving, like Jonathan. The color of the countryside, the earth and the faces of old people come together and I remember the photos of the 30's, by Walter Evans. My frame does not resemble those images but I feel that I portray a similar world, the issue is ethical not aesthetic. We end the day with the very open shot of the little house in the middle of the mountains: a world of loneliness, poverty and beauty at the same time. The morning is gone, thinking about what we have seen/experienced. In the afternoon we look for houses in the outskirts of Loja that are made with dollars from migration: extreme architecture in the middle of the countryside, round windows, strident colors, two floors; an actual mixture of the moment in which we live, a moment difficult to understand: urban/rural landscapes that do not resist any logical analysis. "Ours is the world of chaos" said Glauber Rocha, the logic is for the north. In the afternoon we go to the house of the family of Ruben Torres, a filmmaker from Loja, where everyone is gathered to make flower arrangements for the arrival of the Virgin, they receive us with affection, I put the angular lens on the camera and compose shots of several characters interacting. We finally have a good cup of coffee and we are done for the day. Tomorrow La Churona arrives in Loja.

 

Loja - Wednesday 20th

Last day of shooting in Loja. We shoot a lunch where a priest monopolizes the conversation and doesn't let anyone speak, pure expletives and no interesting shots. When one has no affinity with the character it is very difficult to make a shot that does him justice. We run to the entrance of the city to see the arrival of the Virgin. It's 16:00, it's raining and we make the shot: A river of people and a descriptive slow pan that tries to tell the relationship between the devotees and the image. At night, at 19:00 the Virgin arrives at the Cathedral. Fer Restrepo gives me a space on the stage in front of the Cathedral and listening to the priest giving a sermon/speech he tells me: he only needs to say "vote against". Luckily there are colored lights and fireworks and there is some shooting to be done. A final image: The Chief of Police handing the Virgin to the Bishop and reporting the duty accomplished by having brought her from El Cisne to Loja. The police power and the ecclesiastical power shake hands and congratulate each other. In the background, the park is full of people clapping hands and standing in awe watching the sky full of hypnotizing fireworks.

 

Quito - Friday 22

We go to a factory of saints and images in a street in the Villaflora. The site is impressive. Here were made the replicas of the original La Churona about ten years ago, the one in Madrid came from here. Molds, plaster, clay, fiberglass and countless Divine Children and Virgins of all sizes and attitudes. For my camera the space is a pleasure. The wide angle allows me to compose with objects in the foreground and with diverse backgrounds, I make a descriptive pan on the virgins, intense human faces that look at you. An image of images.

 

Quito - Monday 25

Mariscal Sucre Airport. We shoot an staged sequence: actress, staging, rehearsal, extras control. The tone is blue, the airport looks cold, it is the starting point of the migrant carrying the image of La Churona. End of the shooting, there are still some shots in Madrid, but those are not my turn.

 

Epilogue

Shooting La Churona was a pleasure as every auteur film is for me. The documentary camera is always a process, a discovery, an alertness. In this documentary the camera has been an instrument of revelation of the details of faith, of the macabre role of the Church in its relationship with poverty, of the lack of horizon for the people who migrate, of seeing that hidden Ecuador; but above all, of seeing oneself as a reader of reality, as a critical eye, as a documentarian.